Monday, December 11, 2006

Trenes y añejos recuerdos...

Me detengo ante una hoja en blanco, la recorro hasta conocer todos sus rincones. Hago tiempo, espero que invada mi cuerpo la inspiración, necesaria para responder a tu última carta. Tiempo atrás las palabras me brotaban, parecían extensiones de mis dedos, continuidad de mis sentimientos. Sin embargo, ahora busco excusas para posponer la tarea, antes amada, de escribirte.
Seguramente el mail será la vía de comunicación, la sobredosis de actividades que azotan a uno, sumado a la falta de esas “cosas extras”, hacen que la carta sea solo una intención. Tantas cosas por decirte, tantas cosas por aclarar, tanto por decir mucho más por escuchar. Uno es suma de experiencia vividas, si hace de ellas algo enriquecedor, siempre hay algo de que aprender, solo se necesita tomarse un tiempo para reflexionar. Cuando era mas chico, solía subirme al tren sin rumbo fijo, solo me sentaba a mirar por la ventana como la ciudad iba quedando atrás, una y otra vez recorría el mismo trayecto, hasta que los pensamientos parecían más claros, que al principio del viaje. Sabes una cosa te escribo mañana, es que esta por salir el ultimo tren.
La recomendación de hoy es la siguiente. García-Huidobro Fernández nace el 10 de enero de 1893, en la ciudad de Santiago (Chile). Las actividades de Huidobro, de su vida y su obra no es lineal: poeta radicalmente innovador, novelista, dramaturgo, autor de guiones de cine, político, polemista de temer, corresponsal de guerra en el campo de batalla. Escritor vanguardista chileno, fundador de su propio movimiento poético y defensor entusiasta de la experimentación artística durante el periodo de entreguerras.
Supo mantener su vigor creacionista hasta en el epitafio que dejó escrito para su lápida: "Abrid esta tumba: al fondo se ve el mar". Frente al mar, en Cartagena (Chile), murió Vicente Huidobro en 1948, y frente al mar (o tal vez sobre él, como reza su epitafio) reposan sus restos, en la bella localidad chilena.

LAS CIUDADES

En las ciudades
Hablan
Hablan
Pero nadie dice nada
La tierra desnuda aún rueda
Y hasta las piedras gritan
Soldados vestidos de nubes azules
El cielo envejece entre las manos
Y la canción en la trinchera
Los trenes se alejan por sobre cuerdas paralelas
Lloran en todas las estaciones
El primer muerto ha sido un poeta
Se vio escapar un pájaro de su herida
El aeroplano blanco de nieve
Gruñe entre las palomas del atardecer
Un día se había perdido en el humo de los cigarros
Nublados de las usinas
Nublados del cielo
Es un espejismo
Las heridas de los aviadores sangran en todas las estrellas
Un grito de angustia
Se ahogó en medio de la bruma
Y un niño arrodillado
Alza las manos
Todas las madres del mundo lloran.

3 comments:

Anonymous said...

Dejo de preguntarse por el sentido de su vida ya que encontró en el todo lo que completaba su existencia, pero cuando la imaginaba al alcance de sus ojos necesitaba q estuviera al alcance de sus manos lo q ellos dos estaban sintiendo era suficiente como p hacer lo ultimo q sintieran en sus vidas, valía la pena cualquier castigo por haber conocido la dicha de ese momento.
CAMILA O´GORMAN

Que suerte la de aquellos que se encuentran en momentos similares y se unen para apostar a un futuro juntos aunque sea lo ultimo que hagan en sus vidas.

Thomas Dylan said...

Se quien sos, me alegra mucho que volvamos a reir juntos. El anonimo fue a proposito o seguis luchando contra la tecnologia?
besos, linda

enana said...

jajaj..fue sin querer..como siempre la tecnologia no es lo mio!
Tebgo una recomendacion: Rigoberta Menchú, Premio Nobel de la Paz con tan solo 33 años, fijate.
Besos!!