Wednesday, May 30, 2007

Preguntas sin respuestas...


Ando buscando esas respuestas, que me pediste, la última vez que nos vimos. Tan ambiciosas, tan pretenciosas, tan tuyas. Difícil ejercicio el de pensarse, difícil viaje el de la introspección. ¿Quien soy?, ¿Que quiero ser?, y mas difícil todavía, ¿Que quiero de vos?
La verdad es que recorro las preguntas, me recorro, en viaje imaginario por mis lugares más íntimos, y sin embargo no encuentro respuestas, solo más preguntas o, tibios indicios de posibles respuestas. Sé, lo que no soy, lo cual es un principio, Sé, lo que no seré, Sé, lo que no quiero de vos.
Me reconozco en las ganas de quedarme solo en mi casa, así puedo vestirme ridículo y cantar casi a gritos. Me siento pleno, en reuniones con amigos donde la risa es la invitada de lujo. Soy yo en mi escritorio, con unos libros apilados, llenos de señaladores, con mi corcho en la pared lleno de rostros de personas que amo y/o extraño, con mis CD de Jazz, que reposan sobre los de Sabina, que saludan amorosamente los DVD de V invasión (que tengo que devolver). Mi escritorio, con tazas con restos de Te, con envoltorios de golosinas ya consumidas, con un anotador como principal testigo del caos donde estoy inmerso, ahí soy yo, en mi mundo de dos metros cuadrados, donde me siento incomodo solo esos treinta segundos después de acomodarlo,
Que quiero… quiero terminar todos esos libros que compre y nunca empecé, aquellos que me esperan en silencio, reposando en la biblioteca. Quiero no quedarme pelado, quiero tener un perro que me haga caso, quiero mejorar como jugador de Ping Pong, quiero ver casadas a todas mis hermanas y que me den muchos sobrinos.
Que quiero de vos…no quiero nada, solo pretendo que no me pienses tanto, que me acaricies la nuca solo cuando sea necesario, que me saques de esos viajes que empiezo, y que pocas veces, tienen un destino final.

(Foto "cedida", por la caoticamente Bella, A.P.)

Por último, les dejo una poesía, de mi queridísimo Mario Benedetti.


Informe sobre caricias

La caricia es un lenguaje
si tus caricias me hablan
no quisiera que se callen

La caricia no es la copia
de otra caricia lejana
es una nueva versión
casi siempre mejorada

Es la fiesta de la piel
la caricia mientras dura
y cuando se aleja deja
sin amparo a la lujuria

Las caricias de los sueños
que son prodigio y encanto
adolecen de un defecto
no tienen tacto

Como aventura y enigma
la caricia empieza antes
de convertirse en caricia

Es claro que lo mejor
no es la caricias en sí misma
sino su continuación.

Monday, May 14, 2007

Frio azar...


Aun no recuerdo de quien fue la idea, pero recuerdo que estuvimos todos de acuerdo. Al fin y al cabo, nada teníamos que hacer aquel día. Fuimos llegando de a uno, cada uno con sus expectativas a cuestas. Creo que llegue entre los últimos, vos ya estabas ahí. Me acerque al grupo, no quería hacerlo pero verte me motivo a hacerlo, si saludaba a todos te ibas a tener que acercar a hacerlo. Claro que eso no sucedió, te quedaste sentada, alejada, sola.
El frió monopolizaba la tarde, se posaba en cada centímetro de humanidad que no teníamos cubiertos. Cuando estuvimos todos, y ya chequeada la cantidad necesaria de puchos, golosinas, música, etc., decidimos emprender el planeado viaje. Por puro azar, o por una movida planeada en milésimas de segundos, quede sentado a tu lado. Seguías en silencio, observando a todos, esbozando tímidas sonrisas. La camioneta avanzaba, la ruta iba haciendo su trabajo, por ahí alguien soltó que su pareja era un desastre, del asiento de atrás, contaron que la facultad era cosa del pasado, desde el cuatrimestre pasado, el amigo-chofer comento su angustia por no encontrar quien lo ame, las anécdotas se sucedían unas a otras, vos seguías callada, por momentos atenta, por otros, solo observando el paisaje que íbamos dejando atrás.
Hicimos una parada para aprovisionarnos de combustible y otras cosas, no tan necesarias. Coincidimos en la caja del minimercado, es increíble la variedad de cosas que uno encuentra en esos lugares, tu compra era de lo más particular, un paquete de cigarrillos, unas galletitas, unos snack, un osito de peluche y una lata de atún, me quede en silencio recorriendo tu compra, mi cara llamo tu atención, no trates de encontrar coherencia en mis actos, dijiste, y me sacaste una sonrisa, bueno, dijiste, yo hablo y vos sonreís, dos sorpresas, no?, otra sonrisa robada. El grito de, Nos vamos, nos saco de un silencio entre incomodo y magnifico.
Nos sentamos nuevamente juntos, uno al lado del otro. El frió avanzaba en la conquista del día, pero por primera vez, se sentía dentro de la camioneta. Inconscientemente nuestros cuerpos se fueron acercando, hasta quedar totalmente unidos en una fusión casi epitelial. Después de las confesiones, que la ruta le había sacado, a casi todos los integrantes de la camioneta, esta había quedado en silencio. Así el ambiente estaba reinado por el ruido del motor y por la voz melancólica de Joni Mitchell. Vos, mirabas por la ventanilla, yo, te miraba a vos. La noche fue haciéndose presente, mágicamente te recostaste en mi pecho, en silencio fuiste ganándome centímetros. Ahora los dos nos mirábamos, en silencio, nos adentrábamos en los ojos del otro, nos recorríamos, nos hacíamos cómplices.
El viaje llego a su fin, hubiera dado lo que no tenia por cien kilómetros más. Al descender, fui rápido a la habitación que se me había asignado, acomode mis cosas, pocas pero mías. Mientras miraba, acostado, el techo de mi habitación, recordé tu cuerpo pegado al mío, así que me levante y salí de mi habitación. Ahí estabas vos, habías hecho lo mismo cinco minutos antes, me esperabas sentada en un banco, me acerque y te dije… "Si ese avión deja el suelo y tú no estás en él, te arrepentirás. Quizá no hoy, quizá no mañana, pero pronto y por el resto de tu vida.”,"¿Pero qué pasará con nosotros?”, contestaste siguiendo el guión.
"Siempre nos quedará París" dije, y agradecí que los dos hallamos visto Casablanca, más de una vez.

Friday, April 20, 2007

Frases infinitas...


Podría escribir sobre, La importancia de la repetición en la obra de Gabriel García Márquez, o de, La sucesión de sucesos sucedidos sucesivamente que llamamos vida, sin embargo voy a optar por escribir sobre lo que me pasa a mí.
Me levanto y leo, "Maradona internado", "Gran Hermano el éxito de la TV", "Robo en Caballito", "Tinelli y Bailando por un sueño", "Renuncio Merlo", "Velez apuesta a los pibes", "Lalo Mir triunfa en radio", "Fidel Castro cerca de la muerte".
Me canso de leer y me pongo a hablar con mi familia, "Hiciste la cama", "Secaste el baño", "El abuelo dice cuando lo vas a ir a visitar", "Te llamo una tal...", "Cuando me van a hacer abuela", "Si dejas la facu te mato", "Como se llamaba ese chico", "Vas a salir de nuevo", "Abrígate".
Deci que uno tiene a los amigos, "Che, boludo", "Sino salís hoy te cago a trompadas", "Me pasas el teléfono de tu compañera de facu", "Que onda con esa minita", "Riquelme es lento", "¿Me desadmitiste del MSN?", "Pido otra cerveza", "A que no le sacas el teléfono a la mesera", "Esta mina me encanta".
Por ultimo, el día te lleva a la cuna de los grandes pensadores, la universidad, "¿En que aula cursamos hoy?", "Los apuntes no los compre, con los resúmenes la piloteo", "Esta materia la zafo, a pura guitarra", "El libro no lo leí, pero mi opinión es que...", "¿Y la pregunta alumno seria?", "Podemos hacer un recreito".
Un día en la vida de alguien, una serie de frases que se repiten, por los días de los días, casi hasta el infinito. O me van a decir que ninguna les sonó familiar. Sin embargo, hay una frase que me repito en silencio, solo en mi intimidad. Yo solo conozco las repercusiones de ella. "Otra vez te enamoraste de un imposible", de una bella muñeca con pulseras diría la canción...

(La imagen pertenece a la obra “Hasta el Infinito”, de la pintora mexicana Cristina Ruiz.)


Por ultimo, les dejo una poesia de Hermann Hesse, que me estuvo acompañando por estos dias.

Excursión en el otoño tardío (1919-1928)

La lluvia del otoño ha escarbado en el bosque grisáceo,
el valle tirita con el viento frío de la mañana
los duros frutos del castaño caen
y estallan y sonríen húmedos y parduscos.

El otoño también ha escarbado en mi vida,
el viento arranca hojas desgarradas
y sacudiendo va rama tras rama, ¿dónde el fruto?

Florecí amor, fue sufrimiento el fruto.
Florecí fe, y el odio fue su fruto.
Corre el viento por mis ramas estériles,
yo me río con él, aún resisto tormentas.

¿Cuál es el fruto para mí? ¿Cuál mi meta? -Yo florecía
y era mi meta florecer. Ahora me marchito
y esa es la meta, no otra cosa,
breves las metas son que el alma se propone.

Dios vive en mí, Dios muere en mí, Dios sufre
en mi pecho, y es ésta meta suficiente.
Buen camino o errado, flor o fruto,
todo es lo mismo, pues que nombres tan sólo.

El valle tirita con el viento frío de la mañana,
los duros frutos del castaño caen
y fuerte y claramente ríen. Yo con ellos.



Monday, April 09, 2007

A un año...


No me resulta fácil hablar de mí, me siento molesto, incomodo. Pero por estos días, tengo la necesidad de contar que lo extraño, a veces me miento y me digo que sigue viviendo en México, como hace unos años, pero sus postales, siempre tan graciosas, no llegan nunca.
Hace un año que no escucho su voz, tan ronca, tan llena de verdades, puñaladas de sinceridad que quisiera recibir, las necesito. Hay personas que pasan toda una vida tratando de dejar marcas en la vida de los demás, a él le vasto con 35 años, aquellos que lo conocimos lo amamos, nos dejo tanto, para algunos era "El Loco", "El Ciru", para mi fue "Tío Ciru", aquel que me enseño tanto, aquel al que le debo tanto.
Ya hace un año que no contamos con su presencia física, espiritualmente esta siempre, a cada paso se me aparece, en sueños, recuerdos, frases, anécdotas, todo me recuerda a él, y lo que al principio eran lagrimas, hoy son sonrisas. Lo recuerdo y me sonrío, cuando no me río a carcajadas, que tipo especial eras (me cuesta horrores hablar en pasado).
Tío, a un año de tu desaparición física, te recuerdo, te extraño, sigo aprendiendo de vos, sigo amándote...

Tu sobrino


Wednesday, April 04, 2007

Cartas escritas tarde

Lundi 03, Avril

Que me lleva a escribir estas líneas? La verdad es que no lo se, o más bien, no lo tengo claro del todo. Quizás en algún momento, en alguna línea, encuentre esa razón, las causas, o lo más parecido a ello.
Cortazar solía decir que, Bs. As se hizo presente de manera mas intensa, durante su estadía en Paris. Fue durante esos años, donde empezó a amar a esa ciudad, donde comenzó a soñar con ella, desearla, en definitiva, extrañarla. Quizás no tanto como ciudad sino, como conjunto de emociones, relaciones, sensaciones que traía aparejada el nombrarla, más allá, obvio, de la belleza propia de la Ciudad de Bs. As. Lejos estoy de compararme con, un genio, como Julio Cortazar pero, si entiendo y comparto esa idea de extrañar lo lejano.
En los últimos tiempos, si bien he recorrido algunas camas, he extrañado la nuestra, esa que nunca compartimos, y sin embargo desee tanto. Que me hizo acercarme a vos, no lo se, quizás esa angustia que te recorría todo el cuerpo, si bien no eras la intelectualidad en persona (yo tampoco), eras capaz de plantearte problemas de índole metafísica. Tenías experiencias de angustia, que el común de las personas, ni en su peor pesadilla imagina.
Todo se volvió anárquico desde tu partida, hasta mi forma de escribir. Todo es duda, todo es interrogante, ¿Fue una partida?, ¿Alguna vez fuiste mía?, preguntas, dudas, incertidumbre. Al fin y al cabo, nada me asegura tu regreso, y de regresar nadie te asegura que te este esperando.
Creo que alguna razón ya encontré, te extraño, me hace mucha falta eso que sentía cuando estaba a tu lado, esa seguridad que me brindaba el saber que estabas al lado mío, éramos invencibles, por lo menos eso creíamos.
Bueno, te dejo, no se bien si te llegaran estas líneas. Pero me hizo bien escribirlas, más no podía hacer, acá no para de llover y no aprendí a hacer tortafritas...

Wednesday, March 21, 2007

La verdad es que no hay verdad...


La verdad es que no hay verdad, solo intentos de alcanzarla. Aquella tarde solo intentaba alcanzar una. Me subí a unos de esos colectivos que recorren toda la ciudad, no dejan un barrio sin rozar. Espere parado hasta que se desocupara un asiento del lado de la ventanilla. Una vez sentado, me puse los auriculares y le di play a la música, nada más lindo que recorrer Bs. As de esa manera. Las calles iban quedando atrás, no así los recuerdos de aquellos ojos negros, tan vivos, tan llenos de misterio, tan lejanos, tan de otro. La verdad es que no hay verdad, me repetía una y otra vez, mientras el colectivo saludaba a un nuevo barrio en su recorrido, casi eterno. Por la ventanilla alcance a divisar a una pareja de adolescentes, se metían rápidamente a un hotel, sin testigos más que yo, no necesitan más, no necesitaban ninguno en realidad, testigos se necesitan para esclarecer un crimen, no para avalar al amor. Y si bien, no había verdad, lo más cercano, lo más verdadero en relación al amor, son los primeros intentos de alcanzarlo, el amor adolescente, el primer amor, aquel al que a uno le duele, le lastima amar tanto a otro, levante una copa imaginaria por aquella parejita. Y me acerque un paso más, a la verdad que andaba buscando.
Me dieron ganas de caminar, así que me levante y toque timbre. Al bajar el barrio me resulto algo familiar, pero no tenía porque serlo, hay edificaciones que se repiten por la ciudad infinitamente. Camine sin rumbo, un perro ladraba por una ventana, se le notaban las ganas de correr en los ojos, me quede pensando en todo lo que transmiten los ojos, ni hablar los de ella, no me decían mucho, en realidad, casi nada, pero prefería su nada, al todo de otros seres.
Me detuve en una plaza, ahí de repente, todo me pareció más claro, estaba a solo dos cuadras de su casa, el destino?, el inconsciente quizás?, vaya uno a saber. Lo que sabía es que ella me podía acercar más a la verdad que andaba buscando. Camine frenéticamente hacia su casa, en la esquina me invadió la inseguridad, el miedo, que tantas veces me habían negado acercarme a alguna verdad. No les hice caso, y avance, me detuve en el momento exacto que salía de su casa, con sus rulos tan esplendidos como siempre, al verme me disparo una de sus sonrisas a mil dientes, era la imagen misma de la belleza, en ese momento todo me cerro, alcance la verdad que andaba buscando…estaba más enamorado que nunca, y nadie, ni yo mismo, lo podía negar…

Friday, February 23, 2007

Perdedores del trio...


Refugiado entre las sabanas, te veo pasar de un ambiente a otro. Buscas tu ropa, reconstruís una noche, prenda a prenda. Sentís mi presencia, solo cuando lanzo una tímida risa al verte, por momentos, perder la lucha, que emprendes con un suéter, que no quiere que lo uses y que resulta ser mío.
La imagen es de comedia romántica europea, vos cubierta solo por aquella prenda que resulto derrotada, que a mi me queda grande, preparando torpemente el desayuno, mientras dejas ver por breves instantes lo perfecto de tu cuerpo. Yo, con la lucidez de los últimos momentos, solo te observo, cualquier palabra estaría demás, sin embargo, sé, sabemos, que hablar es necesario.
Anoche viniste a eso. Lo intentamos, solo hasta que nos preguntamos que sentíamos por el otro. Solo tenemos claro que en este triangulo, ninguno de los dos quiere ser el lado perdedor. Porque en todo triangulo alguien pierde, uno de los lados sufre una perdida. Ni vos ni yo queremos ser ese lado, pero alguien algo va a tener que perder.
Terminaste de preparar el desayuno, y si bien solo es café con galletitas, lo traes como un chef que trae su mejor plato gourmet, me encanta la entrega con la que haces todas tus cosas, si yo pudiera entregarme así. Te tiras en la cama y el bamboleo del colchón sacude, un poco, la bandeja, sin derramar siquiera una gota de café. Me das un beso, mientras me dices que le pusiste tres de azúcar, me conoces mucho, como nadie quizás, llegaste a esos lugares que pocos conocen. Le doy el primer sorbo al café, sabiendo que me miras como alguien que espera el veredicto de un jurado, esta horrible te digo, y me das uno de esos besos donde tememos perder todo el aire. Nos quedamos en silencio, temo empezar la conversación, intuyo puede ser la ultima, no quiero perderte y no se que hacer para retenerte. Vamos a tener que comprar una radio estos silencios me matan, me decís, y ante mi cara de sorpresa, agregas, vamos a trabajar tu pesimismo también, no voy a poder convivir con él mucho tiempo…

(Foto cedida por Agus, la otra A.P)
(Archivo recuperado por mi Hermani La Maga)

Monday, February 12, 2007

Mujer nicaraguense

Hoy no tengo muchas ganas de escribir (decir), pero siempre hay ganas de leer a otros y sobretodo, recomendarlos. La recomendación de hoy viene de Nicaragua, es quizás (después de A.P) la mujer que más movilizo mi mente, audaz, talentosa, con tanto por decir, tanto por contar.
Gioconda Belli, poetisa, ensayista y narradora, nació en Managua el 9 de Diciembre de 1948. Se reveló como poetisa en 1970, consagrándose en 1972 con el premio " Mariano Fiallos Gil".
Toda su obra se ha recogido en El ojo de la mujer (1986): una totalizadora combinación de la experiencia amatoria y la práctica al servicio de la transformación revolucionaria. En cuanto a sus dos novelas, ambas logradas en sus objetivos primordiales, fusiona lo erótico y lo político, lo mítico y lo poético.

Y Dios me hizo mujer

Y Dios me hizo mujer,
de pelo largo,
ojos,
nariz y boca de mujer.
Con curvas
y pliegues
y suaves hondonadas
y me cavó por dentro,
me hizo un taller de seres humanos.
Tejió delicadamente mis nervios
y balanceó con cuidado
el número de mis hormonas.
Compuso mi sangre
y me inyectó con ella
para que irrigara
todo mi cuerpo;
nacieron así las ideas,
los sueños,
el instinto.
Todo lo que creó suavemente
a martillazos de soplidos
y taladrazos de amor,
las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días
por las que me levanto orgullosa
todas las mañanas
y bendigo mi sexo.

Saturday, January 27, 2007

El tango se baila con ropa de perdición.



Nos sentamos en la mesa, con la exclusiva idea de mantenernos en silencio, mientras se desarrollaba el espectáculo. Teníamos mucho para decirnos, pero ninguno de los dos quería decir esa última frase, aquella que da por finalizada toda relación. Tanto nos unía, tanto, que nos asustábamos día a día, éramos chicos quizás, o quizás solo nos angustiaba el saber que ese era el fin, que no había mas búsqueda, justo a nosotros que nos vanagloriábamos de ser eternos buscadores.
Las luces se apagaron, y el quejido de un bandoneón lleno el salón de la confitería (como nos gustaba decir palabras que eran del tiempo de nuestro abuelos), las luces se reunieron alrededor de un estática pareja de baile. Ella, una morocha de pelo encerrado, en un tirante peinado con gomina, El, un hijo de inmigrantes alemanes, que había monopolizado sus ejercicios físicos en el área de la espalda. Se miraban extrañamente, permanecieron en una tensa calma por unos, interminables, segundos.
Al primer movimiento, de esos cuerpos, entendí porque el tango se baila con ropa de perdición, la tensión sexual que emanaba esa pareja inundo nuestra mesa. Nos acercamos en silencio, nuestros cuerpos se rozaron, se reconocieron, y la firma de la paz se dio en silencio. Me miraste, me lanzaste una de tus sonrisas, del millón de dólares, te respondí con una mueca de aprobación, y los dos nos dijimos, en una sola voz, “Solo hay que recurrir a palabras que mejoren el silencio…”

(Foto cedida por Agus)

Saturday, January 13, 2007

Buenos Aires.(recomendacion Amelia Biagioni)

Buenos Aires antiguo.
Buenos Aires bohemio.
Buenos Aires nostálgico.
Buenos Aires violento.
Buenos Aires turístico.
Buenos Aires despierto.
Buenos Aires intenso.
Buenos Aires visceral.
Buenos Aires prepotente.
Buenos Aires querido.
Buenos Aires melancólico.
Buenos Aires precoz.
Buenos Aires húmedo.
Buenos Aires multifacético.
Buenos Aires, todo eso y mucho más.
Ciudad misterio, cachetada amarga de pibe, con frió, pidiendo monedas para comer. De palabras, en idioma extranjero, oídas al pasar porque tenes solo diez minutos para almorzar. Es tango, pero espectáculo, que cada vez se parece menos al que bailaban nuestros abuelos, todo cambia pero. ¿Evoluciona? Yo no tengo esa respuesta. Buenos Aires tiene “un algo”, que hace que la ames y la odies a cada paso.
Hoy recomiendo a una poeta, fundamentalmente de lo existencial, Amelia Biagioni. La poetisa santafesina entra en el mundo de la poesía con Sonata de soledad, su primer poemario de 1954.
La escritora se traslada un día de su Gálvez natal a Buenos Aires. Una nostalgia que hasta puede tener sabor la envuelve sin llevarla a la desesperación. De la llanura santafesina al asfalto de la Capital. De la horizontalidad sosegada de su pueblo a la verticalidad por momentos asfixiante de la gran urbe.
Sin mas nada que agregar que un ejemplo del talento de esta dama, los dejo, hasta la proxima.

Torre del té

Sobre infinitos pisos y negocios,
bebo magia de té dorado.
El ventanal profundo está ofreciéndome
un abismo de pórtland delicado.

Con la liviana llave de esta altura
abro el sueño de la ciudad;
y en la tarde, los prismas angustiados
se disfuman en ancha suavidad.

Quizás son voladoras estas torres,
donde milagros se aposentan
entre palomas, torres donde viven
los que de la ternura se alimentan.

En el río, que acaso es lento beso,
mezo un barquito, y Dios, el día.
De una calle, o del rastro de mis ojos,
alzo la miniatura de un tranvía.

Y a ti te olvido, hombre diminuto
como un terroncito de fe,
porque temo que te arroje mi mano
al misterio de mi taza de té.

de La llave
(1957)

Wednesday, December 27, 2006

Para vos, en este momento tan...

Me pasa por debajo de la puerta tu autoestima, delgada, liviana, golpeada. La acuno en cantos, te acuno en cantos de historias futuras, te cuento que vendrá él, no el que te hizo (hace) sufrir sino aquel que te hará feliz, de poco te sirve, lo sé.
Siento tu angustia, siento el mismo bronce en el pecho, presiono los dientes con la misma rabia que vos, por lo que pudo haber sido y sin embargo no fue, dejo todo el aire. , mi aire, en un suspiro, de esos que se asemejan a la angustia misma.
Estoy acá, al lado tuyo, paso a paso, latido a latido, golpe a golpe, tropiezo a tropiezo, así sea con la misma piedra, incondicional como siempre.
Por que te escribo? Porque sos mi amiga, mi hermana, un ser mágico, un ser único, porque me duele no estar al lado tuyo, recogiendo, una a una, las lagrimas que dejas caer. Porque cuando estuve mal, encontré cobijo en tus brazos, y sobretodo en tus cafés.

Monday, December 25, 2006

Lluvia cae...

Avanzaba a pasos acotados pero decididos, la vista clavaba en el horizonte, la frente alta como militar en desfile, pero en vez de un arma, llevaba en su brazo un brillante ramo de rosas, esplendidas la docena de flores se movía al ritmo que le imponía esa hermosa dama. La imagen era perfecta solo por el detalle, no mínimo, de unas lágrimas negras, producto de un rimel corrido, que descendían por el rostro, casi esculpido, de esa bella criatura.
Tal cuadro me dejo perplejo, mientras me apoyaba en un poste del alumbrado, sin perder de vista la posible llegada del colectivo que me llevara a mi casa, trate de mirarla sin que ella lo notara, no emitía sonido, solo las lagrimas le surcaban la cara, se paro unos metros adelante mío, se dio vuelta como buscando algo, que encontró justo arriba mío, la información sobre que colectivos paraban en esa esquina.
En la avenida no se veía una luz, que hiciera imaginar que la llegada del colectivo fuera inminente, las noches de invierno presentan una ciudad desolada, mientras intentaba observarla una vez mas, un viento cruzo la avenida, y segundos después una lluvia, de esas que hacen pensar que hasta el clima se globalizo (cada día nos parecemos mas a Brasil).
Fue solo después de unos segundos debajo de una lluvia torrencial que pude escucharla, ni en un brote de fantástica imaginación me hubiera imaginado lo que escuche, tuve que mirarla, varias veces, para comprobar que era ella la emisora de aquellos sonidos, todo mientras me sacaba el agua de la cara, solo después de varias miradas fiscalizadoras, pude comprobar que aquella risa, que rozaba la carcajada, era producto de ella. Nos miramos fijos unos segundos… y estallamos en risa, que más nos podía pasar…quizás enamorarnos…
Amigos del ciberespacio hoy les recomiendo, siempre que me dejen, a Juan Gelman, este poeta excepcional nació en Buenos Aires en 1930. Considerado por muchos como uno de los más grandes poetas contemporáneos, su obra delata una ambiciosa búsqueda de un lenguaje trascendente, ya sea a través del "realismo crítico" y el intimismo, primeramente, y luego con la apertura hacia otras modalidades, la singularidad de un estilo, de una manera de ver el mundo, la conjugación de una aventura verbal que no descarta el compromiso social y político, como una forma de templar la poesía con las grandes cuestiones de nuestro tiempo.


Si Dulcemente

si dulcemente por tu cabeza pasaban las olas
del que se tiró al mar/ ¿qué pasa con los hermanitos
que entierraron?/¿hojitas les crecen de los dedos?/¿arbolitos/
[otoños
que los deshojan como mudos?/en silencio

los hermanitos hablan de la vez
que estuvieron a dostres dedos de la muerte/sonrien
recordando/aquel alivio sienten todavía
como si no hubieran morido/como si

paco brillara y rodolfo mirase
toda la olvidadera que solía arrastrar
colgándole del hombro/o haroldo hurgando su amargura
[(siempre)
sacase el as de espadas/puso su boca contra el viento/

aspiró vida/vidas/con sus ojos miró la terrible/
pero ahora están hablando de cuando
operaron con suerte/nadie mató/nadie fue muerto/el enemigo
fue burlado y un poco de la humillación general

se rescató/con corajes/con sueños/tendidos
en todo eso los compañeros/mudos/
deshuesándose en la noche de enero/
quietos por fin/solísimos/ sin besos

Monday, December 18, 2006

Dedicado a Maru (La Maga)



Hace unos años, luego de una separación amorosa, entre a un resto a compartir una noche con amigos, ellos pretendían sacarme de mi estado, casi, depresivo, yo anhelaba hundirme más en él. Así que, en ese lugar, al que llegue de casualidad, sucedió uno de esos momentos por los que vale la pena seguir respirando. Así lo recuerdo, por partes, armado con los retazos que quedaron en mi recuerdo, con las líneas que le dedique por aquellos días…
Mientras intentaba hacer contacto visual, con la mesera asignada a nuestra mesa, apareció ella, el vaivén de sus caderas, envidia del mejor wing izquierdo brasilero de la década del 70, hacia innecesaria la música, todo el ritmo se encontraba en ella.
Su look, mezcla justa de preocupación y desinterés por lucir bien, hacia improbable no fijarse en ella. Era una de esas personas que parecen tener una luz alrededor, algunos lo llaman carisma, otros personalidad, quizás luz interior, llámalo como quieras, ella lo tenia y esa noche estaba en todo su esplendor.
Yo, era restos, de lo que había sido tiempo atrás, hundido en mi ser, intentaba saber cosas de ella, entre pedido y pedido, es raro intentar hablar con una mesera, uno no tiene más que segundos para dejar una frase o algo que llame la atención, que le llame la atención. Creo que esa noche lo logre. Volví al sábado siguiente, me saludo, creo que se acordaba de mí, o lo disimulo muy bien, me senté en una mesa que sabia le estaba asignada a ella, charlamos bastante, supe cosas de ella, me sentía atrapado por su ser.
Con el paso de los días, me hice cliente del lugar, los diálogos con ella se extendían más allá de los pedidos, por momentos parecía el único cliente del lugar.
Guardo increíbles recuerdos de aquellos días, ¿Como término todo?, muy bien, un día la invite a desayunar, me dijo que no.
Seguí yendo al lugar, los diálogos fueron creciendo día a día, en todo sentido. Hoy puedo decir, que me perdí una historia de ropas quitadas, sin embargo, gane un alma gemela, una compañera de “panzadas intelectualoides”, en fin, una hermana, saldo más que positivo…
La recomendación de hoy es, Jorge Guillen, este Vallisoletano nacido en 1893 en el seno de una familia acomodada, estudió Filosofía y Letras, carrera que terminaría en Granada en 1913. En 1924 se doctoró con una tesis sobre Góngora. Desde 1926 a 1929 es catedrático de Lengua y Literatura españolas en la Universidad de Murcia; en 1931 pasa a la Universidad de Sevilla, donde le sorprende la guerra civil. Detenido y encarcelado, saldrá de España en 1937 rumbo a Estados Unidos; imparte clases en Wellesley College de Massachussetts. Fue profesor visitante en diversos centros universitarios norteamericanos, en Puerto Rico, en México y en otros países de Hispanoamérica. A partir de 1949 realiza viajes a Europa: España, Francia e Italia. Su estancia en París le permitió entrar en contacto con Paul Valéry y su concepción de una poesía pura y estructurada con un rigor formal exigente. En 1977 se le concede el Premio Cervantes. Cuando se jubila, alterna períodos de su vida en Estados Unidos, Italia y Málaga, donde murió en 1984. Amigos los dejo con una poesía del gran poeta de la generación del 37, mas bien el poeta de dicha generación.

Duermes...

Duermes. Mi mano toca sueño. Duermes.
Gozo de tu inocencia confiada,
de tu implícita forma en esa noche
que hace tan suya con amor la mano.

Te siento dormir sin verte,
serenísima, sagrada,
nunca imagen de la muerte,
y oponiéndote a la nada
triunfar como piedra inerte.

La delicada masa de tu sueño
se espesa junto a mí, sin paz nocturna,
que así convive con la invulnerable,
cuyo retorno al despertar es siempre
la súbita inmersión en nuestra dicha.

Sumido en un calor de dos, el sueño
relaja su clausura, casi abierta
dulcemente hacia el día aún isleño.
Calor, amor.
La historia tras la puerta.

Monday, December 11, 2006

Trenes y añejos recuerdos...

Me detengo ante una hoja en blanco, la recorro hasta conocer todos sus rincones. Hago tiempo, espero que invada mi cuerpo la inspiración, necesaria para responder a tu última carta. Tiempo atrás las palabras me brotaban, parecían extensiones de mis dedos, continuidad de mis sentimientos. Sin embargo, ahora busco excusas para posponer la tarea, antes amada, de escribirte.
Seguramente el mail será la vía de comunicación, la sobredosis de actividades que azotan a uno, sumado a la falta de esas “cosas extras”, hacen que la carta sea solo una intención. Tantas cosas por decirte, tantas cosas por aclarar, tanto por decir mucho más por escuchar. Uno es suma de experiencia vividas, si hace de ellas algo enriquecedor, siempre hay algo de que aprender, solo se necesita tomarse un tiempo para reflexionar. Cuando era mas chico, solía subirme al tren sin rumbo fijo, solo me sentaba a mirar por la ventana como la ciudad iba quedando atrás, una y otra vez recorría el mismo trayecto, hasta que los pensamientos parecían más claros, que al principio del viaje. Sabes una cosa te escribo mañana, es que esta por salir el ultimo tren.
La recomendación de hoy es la siguiente. García-Huidobro Fernández nace el 10 de enero de 1893, en la ciudad de Santiago (Chile). Las actividades de Huidobro, de su vida y su obra no es lineal: poeta radicalmente innovador, novelista, dramaturgo, autor de guiones de cine, político, polemista de temer, corresponsal de guerra en el campo de batalla. Escritor vanguardista chileno, fundador de su propio movimiento poético y defensor entusiasta de la experimentación artística durante el periodo de entreguerras.
Supo mantener su vigor creacionista hasta en el epitafio que dejó escrito para su lápida: "Abrid esta tumba: al fondo se ve el mar". Frente al mar, en Cartagena (Chile), murió Vicente Huidobro en 1948, y frente al mar (o tal vez sobre él, como reza su epitafio) reposan sus restos, en la bella localidad chilena.

LAS CIUDADES

En las ciudades
Hablan
Hablan
Pero nadie dice nada
La tierra desnuda aún rueda
Y hasta las piedras gritan
Soldados vestidos de nubes azules
El cielo envejece entre las manos
Y la canción en la trinchera
Los trenes se alejan por sobre cuerdas paralelas
Lloran en todas las estaciones
El primer muerto ha sido un poeta
Se vio escapar un pájaro de su herida
El aeroplano blanco de nieve
Gruñe entre las palomas del atardecer
Un día se había perdido en el humo de los cigarros
Nublados de las usinas
Nublados del cielo
Es un espejismo
Las heridas de los aviadores sangran en todas las estrellas
Un grito de angustia
Se ahogó en medio de la bruma
Y un niño arrodillado
Alza las manos
Todas las madres del mundo lloran.

Tuesday, December 05, 2006

De vidrios mojados y viajes en colectivo


"Look at the stars, look how they shine for you", me susurra ColdPlay al oído, mientras me hundo en el ultimo asiento del colectivo. Miro por la ventana y encuentro una infinidad de estrellas desparramadas, en ese manto llamado cielo. El colectivo esta semivacío, avanza por la ciudad, semivacía está, sin grandes interferencias, los semáforos parecen solidarizarse con el avance de la maquina. La avenida eterna me lleva a pensar, como esta ciudad te invita a dejarla, pareciera que deseara quedarse sola por la noches, descansar de nosotros, por eso nos brinda estas avenidas largas, líneas rectas, para que nos alejemos sin rodeos.
Sin aviso previo, unas gotas empiezan a caer sobre el asfalto, danzan lentamente como dejándose caer de las nubes, hamacándose hasta su destino final. La escena no hace más que invitarme a pensar en vos, como cuando amaso fideos y me acuerdo cuando te cocine por primera vez, como cuando piso flores secas y me acuerdo de las tardes donde competíamos a ver quien le sacaba los mejores quejidos a las montañas de hojas secas, que los vecinos nos acomodaban en la puertas de sus casas, como amábamos las estaciones frías… La lluvia sigue cayendo, y me pierdo viendo como las gotas se deslizan por el vidrio, “And the hardest part, was letting go, not taking part”, sigue cantando la banda inglesa, y no hace más que musicalizar el momento. El olor, que suele dejar una lluvia escasa después de un día caluroso, invade el colectivo, es uno de esos aromas con los que vale la pena llenarse los pulmones. Mientras inspiro, todo lo que puedo, recuerdo la ultima vez que lo hice en tu cuello, lugar donde habita el más bello de los aromas, que un ser puede emanar.
El viaje va llegando a su fin, “You and me are drifting into outer space...And singing”, canta Chris Martin, mientras me dirijo hacia la puerta del colectivo, mañana haré el mismo viaje, quizás me invadan los mismos pensamientos, quizás no, lo que si tengo claro, es que será muy difícil, casi imposible, deshacerme de tus recuerdos…

Thursday, November 30, 2006

Me aburri de mi...




Me aburre hablar de mí, me aburre hablar siempre de lo mismo, los temas recurrentes son enemigos y los combato rutinariamente. Sin embargo, se aparecen sin llamado previo, me persiguen, me llevan a la situación incomoda de tener que enfrentarlos y salir derrotado nuevamente, nunca les encuentro salida posible.
Así estamos vos y yo, sentados en un bote que gira sobre un punto fijo, no avanzamos, no retrocedemos, solo remamos incansablemente. Pero hoy me di cuenta que remaba solo, vos solo veías mi esfuerzo, así que no me quedo más remedio que saltar…Te escribo desde la orilla, mojado, con frió, en posición fetal, vulnerable como pocas veces, pero sabiendo que es lo mejor…
La recomendación de hoy, Aldo Pellegrini. Había nacido en Rosario, Santa Fe, el 20 de diciembre de 1903, para graduarse de médico un cuarto de siglo más tarde. Fundador de la revista Qué, nunca ahorró esfuerzos para fomentar todas las actividades relacionadas con el arte y la literatura. Es autor de la «Antología de la poesía surrealista de lengua francesa» 1961, «Antología de la poesía viva latinoamericana» 1966 y de «Panorama de la pintura argentina» en 1965. Falleció en 1973, pero como él mismo dijo, los poetas no mueren sino que permanecen "encantados"
Seguimos recordando poesías que nos “encantan”, viajes lingüísticos, dosis necesarias de creación sublime, tan lejanas, tan cercanas…

ALGUIEN QUE DESPIERTA

Abre tus ojos de barro
tus ojos de cielo y de noche interrumpida
tus ojos de alfombra, tus ojos pisoteados
ábrete a la luz y ala sombra y a los vientos
a la sombra negra que arrojan los cuerpos.

Árbol de la ceguera, de las muertes,
camino de las desapariciones,
marchas hacia los ojos abiertos del tiempo
hacia el agua pura del instante que corre
cuando te detienes te tornas invisible
cuando andas te destruyes
sólo eres la sombra de la idea de ser
pero con el hueco de tu mano ves todo
por el hueco de tu mano te derramas,
cuerpo ávido de caricias de atmósferas,
mil veces impasible, mil veces tierno
pero finalmente absorbido por la nada
que corroe lentamente el agua del tiempo.

Aldo Pellegrini



Monday, November 06, 2006

Poesia Argentina II (dedicado a Daniela)



una mirada desde la alcantarilla
puede ser una visión del mundo

la rebelión consiste en mirar una rosa
hasta pulverizarse los ojos

AP



Siempre me gustaron las estaciones frías pero solo hace un tiempo logre hallar el por que. Me gustan porque en ellas la noche es más larga, incluso los horarios diurnos parecen noches, tan llenos de grises, tan fríos, tan desolados.
La noche me arropa, me hamaca mientras trato de vencer a mi amigo el insomnio, cosa que pocas veces sucede y terminamos decretando unas nobles y amigables tablas.
Amigo insomnio, me visitas como las noches, o las noches me visitan como el insomnio, ya no se que es más regular en mi vida, pero no le busco demasiada explicación, me gusta así, andar por la casa en silencio absoluto, escuchar mis ideas con el solo acompañamiento del sonido que producen mis dedos al presionar el teclado.
La noche tiene esa magia, abrir la puerta y ver en la calle perros rompiendo las bolsas de basura, los ojos iluminados de un gato sobre el paredón que divide una casa de la otra, y de golpe te encontras con el cielo, tan pleno, inmenso, lleno de pequeñas luces, como no sentirse tan poco y a la vez sentir que lo podes todo, si en ese momento esa imagen te pertenece, el cielo es tuyo.
Hoy la recomendación poética, es más que una recomendación es casi una imposición. Enrique Molina, que tanto y tan bien la conocía, escribió sobre ella que “no tenía salvación: no había aprendido a mentirse, a resignarse, a olvidar”.
Alejandra Pizarnik (1936-1972), poeta argentina, termino sus días viviendo en un mundo de tinieblas: Rechazaba la luz, y vivía de noche. Alejandra Pizarnik se libera, en su poesía y su vida, cuando elige el suicidio como salida de elección. La mañana del 25 de septiembre de 1972, una dosis intencional de barbitúricos le tranquilizó el espíritu para siempre. Tenía 36 años.
Así se nos fue, así nos dejo, la poeta de la nostalgia, la poeta de la palabra desgarrada, aquella que pasaba horas buscando la palabra justa, la poeta-niña y su eterna soledad, su soledad como un barco a la deriva. Mejor explicarlo en palabras de Osvaldo Soriano “Estoy cansado de llevarme puesto”.


Hijas del Viento
de Alejandra Pizarnik


Han venido.
Invaden la sangre.
Huelen a plumas,
a carencia,
a llanto.
Pero tú alimentas al miedo
y a la soledad
como a dos animales pequeños
perdidos en el desierto.

Han venido
a incendiar la edad del sueño.
Un adiós es tu vida.
Pero tú te abrazas
como la serpiente loca de movimiento
que sólo se halla a sí misma
porque no hay nadie.

Tú lloras debajo de tu llanto,
tú abres el cofre de tus deseos
y eres más rica que la noche.

Pero hace tanta soledad
que las palabras se suicidan.

Friday, November 03, 2006

Poesia Argentina


Me acabo de hacer un regalo, me encanta ir de compras conmigo mismo, me recomiendo cosas, me digo que algunas me quedan mal, me miento sobre otras para que me sienta mejor, te queda re lindo me digo.

Al final de la jornada de consumo, y ya emprendiendo el viaje de regreso me detuve en una librería, donde solía trabajar una chica que me gustaba mucho, mientras revisaba libros no dejando de prestar atención a la calle, los que vivimos por estas zonas sabemos lo que significa perder un colectivo y lo acotado del presupuesto no hace del remis una opción. Me dije, “acá tenes el regalo de la jornada, disfrútalo (primero pagalo)”, La morada imposible, primer tomo de la obra completa de Susana Thénon.

Quien es Susana Thénon? Esta poeta y fotógrafa (1935-1991) nació en Buenos Aires y murió en la misma ciudad a los 56 años. Perteneciente a la denominada generación del 60, piedra angular de la poesía moderna argentina.

En 1987 se publico Ova completa, quinto y último libro de Susana Thénon, la expresión "ova completa" era una manera burlona de decir "huevos llenos". Susana estaba harta en los últimos años de su vida, pero nunca perdió el humor y el sentido creativo.

En el epílogo de distancias (1984): hay, decía, una "búsqueda de un espacio imposible". Que mas quiere uno como lector de poesías que dejarse atrapar por esa búsqueda, que mas quiere uno como estudiante de ciencias sociales que buscar los espacios imposibles.

Les dejo un poema ( y una foto) de Susana Thenon, con la única esperanza de que se dejen llevar por esa busqueda del espacio imposible…


Canto Nupcial (título provisorio)

me he casado
me he casado conmigo
me he dado el sí
un sí que tardó años en llegar
años de sufrimientos indecibles
de llorar con la lluvia
de encerrarme en la pieza
porque yo -el gran amor de mi existencia-
no me llamaba
no me escribía
no me visitaba
y a veces
cuando juntaba yo el coraje de llamarme
para decirme: hola ¿estoy bien?
yo me hacía negar

llegué incluso a escribirme en una lista de clavos
a los que no quería conectarme
porque daban la lata
porque me perseguían
porque me acorralaban
porque me reventaban

al final ni disimulaba yo
cuando yo me requería

me daba a entender
finamente
que me tenía podrida

y una vez dejé de llamarme
y dejé de llamarme
y pasó tanto tiempo que me extrañé
entonces dije
¿cuánto hace que no me llamo?
añares
debe de hacer añares
y me llamé y atendí yo y no podía creerlo
porque aunque parezca mentira
no había cicatrizado
solo me había ido en sangre
entonces me dije: hola ¿soy yo?
soy yo, me dije, y añadí:
hace muchísimo que no sabemos nada
yo de mí ni mí de yo
¿quiero venir a casa?

sí, dije yo

y volvimos a encontrarnos
con paz

yo me sentía bien junto conmigo
igual que yo
que me sentía bien junto conmigo
y así
de un día para el otro
me casé y me casé
y estoy junto
y ni la muerte puede separarme



Triunfo de la individualidad


Junio de 1986, Estadio Neza, municipio de Nezahualcóyotl. En las cabinas de transmisión, un angustiado Víctor Hugo Morales relata el quinto, de un total final de seis, gol del seleccionado dinamarqués, lo sufre su querido Uruguay. Mientras intenta continuar con su labor profesional y, en medio de un mar de lágrimas que ya habían ganado terreno en sus mejillas, busca encontrar respuestas para tan “catastrófica derrota”. Es que la Celeste había viajado, a tierras aztecas, llena de ilusiones, las individualidades que había en su equipo respaldaban y alimentaban el sueño de volver a ser los mejores del mundo.

Nelson Gutiérrez, Antonio Alzamendi, Jorge Da Silva, Enzo Francescoli, Rubén Paz, Carlos Aguilera, son algunos de los nombres que integraron la denominada “generación de oro” que al mando de Omar Borras habia logrodo la clasificación al Mundial 86.

Mientras intentaba que su llanto no fuera percatado por los oyentes de la transmisión, buscaba el relator charrua explicaciones a lo que estaba viviendo, en ese búsqueda que parecía, o corría el riesgo de tornarse, una catarsis, el relator dio con la sentencia indicada, “estamos presenciando el triunfo de la individualidad sobre lo colectivo”.

En suma de individualidades era muy difícil hacerle frente a la Celeste, pero el fútbol es un deporte de equipo, los celos, las ambiciones personales, etc. quedan relegados a un segundo plano, el Director Técnico de aquella selección nunca pudo dominar aquel grupo de genios. Nunca pudo hacerles ver, que solo con la suma de cada uno y con el sacrificio de todos, podrían lograr el objetivo en común, ser los mejores.

Cuestiones solo del fútbol quizás, pero si lo pensamos un poco esta anécdota es transferible a la sociedad actual y/o a nuestra universidad, estamos presenciando el triunfo de la individualidad sobre lo colectivo…

Me quedo con la imagen final de un Victor Hugo, con los ojos inyectados en sangre, caminando por las escalinatas de un estadio vacio, que vio desaparecer en segundos a sus 25000 espectadores. Vamo, Vamo arriba la celeste...


Poesia Chilena II


Nicanor Parra, dice haber plantado 17 arboles, tener 6 hijos y siete libros publicados. El hermano de Violeta, el anti-poeta, nace en Chillán y allí cursa sus estudios básicos y medios. Tras aquello, va a Santiago y se gradúa de profesor de matemáticas. Entre tanto, ya eligió un destino ,la poesía. Nicanor Parra Sandoval, es uno de los poetas más importantes de habla española del mundo iberoamericano.
Es un rebelde de la poesía. Subvierte el lenguaje, hace añicos conceptos tradicionales, reenergizando la poesía, colocándola al nivel de las exigencias de la época contemporánea y postmodernista.
Por estas razones, manoteadas de un racimo inmenso, les dejo una poesia que me gusta mucho, el chileno es uno de esos poetas que hay que leer.



Ultimo brindis


Lo queramos o no
sólo tenemos tres alternativas:
el ayer, el presente y el mañana.

Y ni siquiera tres
porque como dice el filósofo
el ayer es ayer
nos pertenece sólo en el recuerdo:
a la rosa que ya se deshojó
no se le puede sacar otro pétalo.

Las cartas por jugar
son solamente dos:
el presente y el día de mañana.

Y ni siquiera dos
porque es un hecho bien establecido
que el presente no existe
sino en la medida en que se hace pasado
y ya pasó...
como la juventud.

En resumidas cuentas
sólo nos va quedando el mañana:
yo levanto mi copa
por ese día que no llega nunca
pero que es lo único
de lo que realmente disponemos.